jueves, 10 de diciembre de 2015

Propuestas, propuestas, propuestas...

             Asistimos, por tercera vez en este año, a unas elecciones y a su preceptiva campaña electoral, como mítines, debates y paseos por calles y tiendas que los políticos suelen escaquear cuando no hay elecciones a la vista. Aunque ya lo hemos visto más veces este año, como ya he comentado, éstas son las únicas elecciones generales, al Gobierno de España, por lo que la lucha es más enconada si cabe.
            No son las primeras elecciones generales de esta democracia española, si no recuerdo mal éstas serían las duodécimas, desde aquellas primeras en 1977. Por tanto, creo yo que ya deberíamos estar acostumbrados a este juego y los españoles deberíamos ser, como muchos políticos y periodistas pregonan, democráticamente maduros. Aun así, niego la mayor y pienso que nos dejamos deslumbrar por detalles que poco o nada importan a la hora de elegir qué papeleta echar en la urna que toque.
            El ejemplo claro lo tenemos en el publicitado hasta la saciedad «debate definitivo», de la editorial ATresmedia. El debate en sí no estuvo mal, pero tampoco bien. Yo lo vi y mi conclusión es que ninguno me dijo nada interesante. Ninguno de los candidatos o vicecandidatos me sorprendió, ninguno estuvo rematadamente mal y ninguno estuvo estupendamente. Lo importante, lo que tenían que decir, y con ello convencer a los indecisos (los decisos lo tienen aprendido desde la cuna, o son militantes o es voto cautivo), fue lo mismo de siempre. Palabras, palabras y palabras... Propuestas, propuestas y propuestas...
            Lo curioso del asunto, es que luego los periodistas y analistas, algunas veces confluyendo ambos puestos en una misma persona, opinan quién ha ganado, y unos dicen, que Soraya, otros que Pedro, otros que Pablo y otros que Albert, dependiendo del pie con el que cojeen, al igual que los tertulianos con carné de partidos, que defienden a muerte la intervención de su líder o vicelíder.
            Pero lo que ya me cabrea bastante es que los defensores de lo indefendible se pelean por el número de propuestas lanzadas por el debatiente de su corazón, como si las propuestas fueran el centro de sus diatribas, cargadas de absoluta razón.
            Yo ya no puedo presentarme a estas elecciones, pero me presentaré a las siguientes. Ya tengo pensado el nombre de mi partido, «Condotiero for president (CFP)», y aquí abajo expongo las propuestas que lanzaré dentro de cuatro años. He pensado que hacer 52 propuestas sería lo suyo, porque sería justo el doble del número de propuestas lanzadas por el candidato que más propuestas dicen que lanzó en el famoso debate, que fueron 26 por parte de Pedro Sánchez.
1.- Bajaré los impuestos.
2.- Subiré los sueldos.
3.- Acabaré con el desempleo.
4.- Acabaré con la corrupción.
5.- Acabaré con la violencia de género.
6.- Conseguiré la total igualdad salarial entre hombres y mujeres.
7.- Reduciré el coste de las facturas de la luz.
8.- Disminuiré el recibo del IBI.
9.- Eliminaré las listas de espera de la Seguridad Social.
10.- Reduciré la inseguridad en las calles españolas.
11.- Mejoraré la enseñanza pública obligatoria.
12.- Multiplicaré los presupuestos a I+D+I.
13.- Haré que pertenecer a España sea deseable, terminando con la problemática del independentismo catalán.
14.- Fomentaré variados referéndum durante la legislatura, para alcanzar la democracia real.
15.- Se pagarán todas las facturas que las diferentes administraciones deban a particulares.
16.- Conseguiré que el crédito fluya a las PYMES.
17.- Las pensiones aumentarán en un 5% anual.
18.- Bajaré el déficit público a 0.
19.- Disminuiré la deuda externa.
20.- Reforzaré el tejido industrial.
21.- Liberaré a los sindicatos del clientelismo al Estado.
22.- Conseguiré la independencia de los partidos políticos.
23.- Mejoraré la red de carreteras.
24.- Mejoraré el transporte público.
25.- Integraré los inmigrantes a la sociedad española.
26.- Reforzaré la preparación de los profesores universitarios.
27.- Multiplicaré el número de becas.
28.- Aumentaré el número de plazas de guardería.
29.- Conciliaré la vida laboral con la familiar.
30.- Bajaré a 30 el número de horas laborales a la semana.
31.- Los españoles podrán jubilarse a los 60 años con el 100% de su pensión.
32.- Aumentaré la eficiencia de los consulados y embajadas españolas para que los españoles que viajen al extranjero se sientan respaldados.
33.- Crearé un ministerio de los animales, para luchar por su dignidad.
34.- Conseguiré que el 100% de la electricidad consumida en España provenga de fuentes renovables.
35.- El agua, como bien de máxima prioridad, será gratuita.
36.- El IVA cultural será del 2%.
37.- Gibraltar será español.
38.- Acabaré con el terrorismo yihadista.
39.- Disminuiré el número de delitos.
40.- El número de funcionarios crecerá hasta el 100% deseable.
41.- Bajarán el número de siniestros laborales.
42.- El número de accidentes de tráfico se acercará al 0.
43.- Se doblarán los días de vacaciones.
44.- Los autónomos pagarán impuestos en relación a sus ganancias.
45.- Los desahucios serán eliminados.
46.- Internet será gratuito para todos los españoles.
47.- Legalizaré la prostitución.
48.- Legalizaré las drogas.
49.- Las Olimpiadas de 2028 se harán en Cádiz.
50.- La selección española ganará el Mundial de fútbol de 2018.
51.- Prohibiré cantar a Joaquín Sabina.
52.- Conseguiré que Belén Esteban lea un libro.
            Lo importante, como se puede observar, es lanzar propuestas sin ton ni son, sin dar la mínima explicación posible de cómo se lograrán llevar a cabo, porque eso no importa, total, si cuando llegue a la Moncloa voy a hacer lo que me dé la gana.
            Y no es nuevo, los partidos políticos lo llevan haciendo desde los principios del actual régimen democrático. Todavía recuerdo, siendo yo niño, cuando el PSOE ganó sus primeras elecciones, en 1982, con el slogan «OTAN no, bases fuera», y lo primero que hizo Felipe González al llegar al poder fue ratificar la entrada de España en la Alianza Atlántica. No es que yo esté en desacuerdo con esa medida, sino que creo que los españoles fueron tangados burdamente. ¿Qué castigo obtuvo el PSOE en las siguientes elecciones por engañar a los ciudadanos? Pues le otorgaron de nuevo la mayoría absoluta en la elecciones de 1986. Moraleja: miente lo que puedas, propón lo imposible y hazte con una capea, porque lo importante es llegar al poder, lo demás no importa, porque el español o es tonto o tiene mala memoria.
            Desde entonces hasta ahora, ningún Gobierno español (ni del PP ni del PSOE) ha cumplido sus promesas electorales, da igual, y luego se sorprenden que aparezcan nuevos partidos y despotrican contra su inexperiencia, como si ellos sí hubieran nacido con la experiencia necesaria.
            Y es que los españoles nos lo tenemos merecido. Todavía campa en mi memoria una frase que sobrevoló en el PSOE sobre su candidato del 2011, Rubalcaba, que decía algo así como que había que votarlo porque era sangre nueva, en contraposición al candidato del PP, Rajoy. Lo impactante de la frase es que Rubalcaba tenía (y sigue teniendo) tres años más que Rajoy y llevaba metido en política desde el primer gobierno de Felipe González. Pero no hubo nadie, que yo recuerde, ni político ni periodista, que hiciese hincapié en tan fragrante mentira con nocturnidad y alevosía.
            Por todo ello, no me fío de los partidos nuevos, pero menos aun de los antiguos, y menos me fío todavía de los votantes españoles, desmemoriados y comprados, ilusos sobre que la cosa pueda cambiar y que entre a gobernar alguien decente. No, señores, el voto o la adhesión a un político o a un partido no se puede hacer como se hace en España, como si fueran equipos de fútbol, uno del Barcelona, otro del Madrid y los dos nuevos que acaban de subir de segunda división. No, habría que ser consciente de qué y a quién se vota, y dejar abierta la puerta al cambio de voto de una legislatura a otra, dependiendo de lo que ofrecieran los candidatos o si nos mintieron en la anterior, pero sobre todo atendiendo a que las propuestas sean serias y respaldadas por números, no como las que he realizado yo arriba.

El Condotiero

1 comentario:

  1. Yo siempre he dicho lo mismo que usted: "tenemos lo que nos merecemos y sobre todo por catetos"

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